05 de junio de 2014

De piedra, de luz
es este corazón. 
Pártelo, quémalo.
Habiten sus cenizas
un país de dolor.



Vidaleando
aprendí a callarme.
A estar solo.
Como un niño
que intuye la nada. 


2 Comments:

  1. taty said...
    A pesar de su melancolía, es un poema hermoso.

    Abrazos!
    Gastón Córdoba said...
    ¡Gracias, Taty! Abrazos

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