10 de enero de 2014

¿Qué esperas de la madrugada?
Has recuperado el sabor del café
y del cigarrillo mientras ella duerme.
Revisas los poemas escritos,
las grietas de las paredes
que la pintura blanca no logra disimular,
y no encuentras sino el recuerdo
de aquellas noches junto a tu padre
cuando juntos volvían, ya tarde, hacia la casa
que ahora cobija otros pasos.
De él heredaste el amor a la noche,
la maltratada por los mitos,
esas ruinas que todavía persisten
y que nos impregnan de debilidad
y de miedo. Mañana
otro tal vez te recuerde
en la penumbra de una calle sola
donde te delata la tímida luz y el olor
del tabaco.

¿Qué esperas de la madrugada?
Ve, duerme. Los poemas,
como las grietas, siempre arrojan
alguna verdad que tiembla del otro lado.
Duerme, mañana
habrás ganado el alba
y habrás perdido toda la vida
de esta noche.

3 Comments:

  1. taty said...
    La noche, generosa, da para tanto: para la memoria, para la esperanza.

    Abrazos!
    BEATRIZ said...
    Quizá de la madrugada, del tiempo en general se espera eso...recuperar el sabor del café y ser parte de ese humo que se cuela por las grietas de otro espacio. Un poema sugestivo.

    Saludos y un placer.
    Gastón Córdoba said...
    Taty, es verdad. Y para lo que aún no hemos visto, ni leído.

    Beatriz, ¡bienvenida! Gracias por tu comentario. Esperamos recuperar, pero sólo podemos evocar, fijar lo que la memoria dicta sin coherencia, con imprecisiones, como una orate.

    Saludos y las sigo.

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

Blogger Template by Blogcrowds.