24 de diciembre de 2013
A Manuel Brito 

Sobre la tierra muda, recién regada del patio, sentado en una silla, se deja estar. Como la espuma de la cerveza, le suben claras las variaciones de los días: las siestas luminosas, atormentadas por las chicharras; las risas acompañadas por los recónditos perros de la madrugada; el tibio olor del pan, el humo del querosén que hacía la noche. Últimas, perdidas, hoy lo acompañan, igual que la brisa que por los alambres del fondo le trae la fresca suavidad de las malvas. Hablará con alguien de esas cosas, y a su turno se iluminarán y se apagarán las voces, lentamente, igual que las luces navideñas que ha colgado de la ventana. Mañana, del mismo modo, pero aturdido por el calor, recordará lo sucedido. Recuerdo de recuerdos, la cita a la que acudimos cuando callan los fuegos artificiales. 

2 Comments:

  1. taty said...
    Qué dulce tu texto.

    Saludos.
    Gastón Córdoba said...
    Gracias, Taty! Que tengas un muy buen año nuevo. Saludos.

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

Blogger Template by Blogcrowds.