domingo 2 de setiembre de 2012

Me aferré a tu nombre 
como si fuese el último
árbol del desierto.

Tu nombre fue la sed, 
el intolerable sol, 
el desierto. 

2 Comments:

  1. silvina guala said...
    Buenísimos!!! Se extrañaba tu poesía Gastón, un abrazo poeta.
    Gastón Córdoba said...
    ¡Gracias, Silvina! En verdad son papeles encontrados; con las modificaciones del caso, claro. Lentamente vamos retomando el ritmo.

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